Son ya 2 años que me encuentro residiendo en Buenos Aires, más conocida como la Ciudad de la Furia, según la sabia melodía de Soda Stereo. Durante este tiempo, que no es poco, muchas cosas en mí han cambiado; comenzando desde el gran paso que fue dejar Ecuador y el nido familiar por comenzar una vida desde cero, donde yo sola debía buscar mi lugar. Sin duda, atravesé muchas complicaciones, viví momentos difíciles y todo gracias a no tener a "alguien" que se preocupe por mí y que cuide de mis sentimientos e "inversiones".
Ahora bien, las experiencias vividas me han hecho reflexionar sobre el "Marido Ideal" recomendado por mi madre, abuela, tías y demás parientes femeninos del círculo familiar lejano o cercano. Desde chica, mi madre decía que yo debía ser una mujer virtuosa para conseguir aquel hombre maravilloso que me está esperando y que Dios guarda para mí: un buen esposo, un buen padre que se preocupe por mi bienestar y de nuestra futura familia, etc, etc.
Todo muy lindo, la verdad bastante utópico, pero al final es lo que todas nuestras madres quieren, no? De mi grupo de amigas, todas entre los 27 y 28 anos siguieron este modelo familiar y están "felizmente casadas" en Guayaquil con 1 o 2 hijos, casa y el mascota Labrador corriendo por el jardín. "Felizmente casadas" sin duda, porque no se quedaron en la percha; pero económicamente hablando, atraviesan problemas gracias a la mencionada "crisis mundial" que a todos afecta. En ese momento es cuando reflexionaron y se dieron cuenta de que todas sus virtudes debieron ser mejor cotizadas dentro del mercado, lo que resume es "embarcarse con el mejor postor".
El día a día a Buenos Aires me hace pensar, ¿qué hay de la realidad económica de nosotras las profesionales solteras? Atrás quedó aquella frase de la abuela, "todo hijo viene con un pan debajo del brazo" o la célebre "Dios proveerá"... Dios seguro tiene muchos asuntos de que preocuparse, mas que todo de su creación que se cae a pedazos y no creo que se fije en las parejas que se reproducen como conejos y que esperan que todo se resuelva. Ya que somos profesionales que leemos el diario, vemos el noticiero y nos encontramos inmersas en un mundo cada vez más competitivo, me cuestiono lo siguiente: Por qué no dejar al combo maravilla (marido, perro, hijos y casa) por algo mucho más atractivo como un marido que me mantenga? Un solo "paquete" que resolvería todos mis problemas. Al final, estudiamos de todo (licenciatura, master, diplomado, protocolo y etiqueta), todo lo que se inventaron para ser esa mujer "virtuosa" que tanto decía mi madre. Cabe recalcar que no sólo contamos con esas habilidades, entiéndase que algunos dones hogareños y otros que se muestran debajo de las sábanas completan todo el estuche, más que completo para los hombres "poco interesantes" que atraviesan nuestro camino.
Con esta reflexión y viendo que cada día nuestra solvencia económica se ve más amenazada, debemos considerar que se debe elaborar un Plan de Acción que nos permita identificar a posibles candidatos que estén dispuestos a resolver nuestros "pendientes" y ofrecer además todo lo que se necesita para que una "joya" como nosotras se mantenga a su lado. La ecuación costo beneficio seguro les saldrá positiva y tendrán la satisfacción de haber realizado una excelente inversión que incluye ropa, zapatos, viajes, tratamientos de belleza y demás caprichos que podamos pensar. Al final, tendrán todo nuestro estuche y nosotras esbozaremos una sonrisa cada vez que nuestros maridos lleguen a casa.
Así que manos a la obra, empecemos por identificar a que lugares podría acudir nuestra víctima y cómo podriamos generar una demanda importante hasta luego cerrar la venta.
Que dicen? Espero sugerencias de todas!
Ahora bien, las experiencias vividas me han hecho reflexionar sobre el "Marido Ideal" recomendado por mi madre, abuela, tías y demás parientes femeninos del círculo familiar lejano o cercano. Desde chica, mi madre decía que yo debía ser una mujer virtuosa para conseguir aquel hombre maravilloso que me está esperando y que Dios guarda para mí: un buen esposo, un buen padre que se preocupe por mi bienestar y de nuestra futura familia, etc, etc.
Todo muy lindo, la verdad bastante utópico, pero al final es lo que todas nuestras madres quieren, no? De mi grupo de amigas, todas entre los 27 y 28 anos siguieron este modelo familiar y están "felizmente casadas" en Guayaquil con 1 o 2 hijos, casa y el mascota Labrador corriendo por el jardín. "Felizmente casadas" sin duda, porque no se quedaron en la percha; pero económicamente hablando, atraviesan problemas gracias a la mencionada "crisis mundial" que a todos afecta. En ese momento es cuando reflexionaron y se dieron cuenta de que todas sus virtudes debieron ser mejor cotizadas dentro del mercado, lo que resume es "embarcarse con el mejor postor".
El día a día a Buenos Aires me hace pensar, ¿qué hay de la realidad económica de nosotras las profesionales solteras? Atrás quedó aquella frase de la abuela, "todo hijo viene con un pan debajo del brazo" o la célebre "Dios proveerá"... Dios seguro tiene muchos asuntos de que preocuparse, mas que todo de su creación que se cae a pedazos y no creo que se fije en las parejas que se reproducen como conejos y que esperan que todo se resuelva. Ya que somos profesionales que leemos el diario, vemos el noticiero y nos encontramos inmersas en un mundo cada vez más competitivo, me cuestiono lo siguiente: Por qué no dejar al combo maravilla (marido, perro, hijos y casa) por algo mucho más atractivo como un marido que me mantenga? Un solo "paquete" que resolvería todos mis problemas. Al final, estudiamos de todo (licenciatura, master, diplomado, protocolo y etiqueta), todo lo que se inventaron para ser esa mujer "virtuosa" que tanto decía mi madre. Cabe recalcar que no sólo contamos con esas habilidades, entiéndase que algunos dones hogareños y otros que se muestran debajo de las sábanas completan todo el estuche, más que completo para los hombres "poco interesantes" que atraviesan nuestro camino.
Con esta reflexión y viendo que cada día nuestra solvencia económica se ve más amenazada, debemos considerar que se debe elaborar un Plan de Acción que nos permita identificar a posibles candidatos que estén dispuestos a resolver nuestros "pendientes" y ofrecer además todo lo que se necesita para que una "joya" como nosotras se mantenga a su lado. La ecuación costo beneficio seguro les saldrá positiva y tendrán la satisfacción de haber realizado una excelente inversión que incluye ropa, zapatos, viajes, tratamientos de belleza y demás caprichos que podamos pensar. Al final, tendrán todo nuestro estuche y nosotras esbozaremos una sonrisa cada vez que nuestros maridos lleguen a casa.
Así que manos a la obra, empecemos por identificar a que lugares podría acudir nuestra víctima y cómo podriamos generar una demanda importante hasta luego cerrar la venta.
Que dicen? Espero sugerencias de todas!